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1,200 personas asesinadas y 251 rehenes llevados a Gaza. Primera conmemoración en Israel desde que todos los rehenes, vivos y fallecidos, regresaron.
En el sur de Israel, hace tres años, el grupo terrorista Hamas entró por tierra, aire y mar con el objetivo único de asesinar y secuestrar a cualquier persona que cruzara su camino. Un total de 1200 personas murieron y 251 rehenes fueron arrastrados a Gaza. Entre los secuestrados había niños menores de cinco años y ancianos enfermos que superaban los 80. Los lugares en donde se reportaron más víctimas fueron Kfar Aza y el antiguo sitio del festival Nova. Hoy, los familiares de las víctimas realizaron homenajes y ceremonias. Además, en todo el país se guardó un minuto de silencio a las 6:29 horas, momento cuando Hamas entró a Israel y comenzaron los enfrentamientos.
Las familias regresaron a las comunidades afectadas y a lugares donde murieron o fueron secuestradas personas durante el ataque. En Nova se colocaron fotografías de las víctimas y se realizaron memoriales. Uno de los sobrevivientes que regresó a Israel para esta conmemoración es Elkana Bohbot, quien fue secuestrado durante el festival Nova y permaneció 738 días en cautiverio antes de ser liberado. Es la primera vez que vive el aniversario nuevamente en Israel.
Desde el ataque del 7 de octubre de 2023, más de 74,000 palestinos han muerto en Gaza, según las autoridades sanitarias de Hamas, aunque el balance no distingue de manera independiente entre civiles y combatientes. Del lado israelí, más de 1,200 personas murieron durante el ataque inicial y, desde entonces, 970 militares israelíes han muerto en circunstancias operativas.En cuanto a los rehenes, 166 de ellos fueron rescatados o regresados con vida, y 85 fueron asesinados y sus cadáveres devueltos.
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Tres años después, existe lo que se puede llamar un alto al fuego, que ha decir verdad no sirve para detener las agresiones. Tanto por el lado de Israel como el de Hamas, la situación no parece mejorar. La realidad es que existe un choque sumamente complicado para lograr que esta guerra verdaderamente termine, dado que las Fuerzas Armadas de Israel no aceptan salir de Gaza hasta que Hamas se desarme. Aunque han habido ocasiones en las que Hamas ha aceptado el desarme, en la práctica parece ser que nunca lo van a hacer.
Pueden existir distintas variables que afecten a que ambos grupos no puedan llegar a una solución sólida en las negociaciones. Pero siempre la más importante será la ideología extremista que ambos gobiernos tienen actualmente. Hamas públicamente ha dicho que se rehúsa a aceptar la existencia del estado de Israel y considera la resistencia armada como la herramienta central del movimiento.
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En su contraparte israeli, el gobierno de Benjamin Netanyahu tiene una fuerte inclinación hacia la derecha. Destacan por su nacionalismo israeli / sionista tratando de perservar un “Estado judio” frente a la creación de un Estado palestino. Su gobierno prioriza la seguridad militar fuerte y han sido señalados por sus esfuerzos para anexionar Cisjordania.
La verdad del conflicto es que por un lado tenemos a Hamas, un grupo de palestinos que han vivido toda la vida resentidos con el estado de Israel y educados para odiar a los judios. Pero por el otro, tenemos a un pueblo judio asustado por el antisemitismo en su historia y con un gobierno expansionista que no cree en un “Estado palestino”. Cuando enfrentas a dos grupos con ideas extremas, encontrar un punto medio es prácticamente imposible.
Esta guerra es una de las tragedias más grandes que la humanidad ha presenciado, miles de vidas han sido perdidas y el sufrimiento es lo que permanece en Gaza y su gente. Nada tan complicado como definir quienes son los buenos y quiénes son los malos en un mundo donde todo son matices y todo depende desde dónde se cuente la historia. Lo importante es que hay gente sufriendo y difícilmente la población civil tendrá la oportunidad de decidir. Es la gente en el poder quien tendría que priorizar lo que verdaderamente importa: la vida de las personas por las que dicen tanto luchar.