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Nación
Que siempre si, Mauricio Kuri sí avisó a la cancillería que recibiría al embajador Ronald Johnson, pero omitió un detalle nada menor: avisar que era un proyecto de cooperación internacional en materia de seguridad.
¡Se le quiere salir del huacal! Sheinbaum pone freno a Kuri por academia policial sin aval federal
Avisar que viene el embajador no es lo mismo que pedir autorización para poner en marcha un proyecto de seguridad con un gobierno extranjero. Esa es, en esencia, la diferencia que colocó al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, en medio de un nuevo llamado de atención desde Palacio Nacional.
Este martes 6 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum retomó la polémica por la Academia Internacional de Capacitación Policial que el gobierno de Querétaro comenzó a construir con una ceremonia encabezada por Kuri y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. La mandataria sostuvo que el proyecto no cuenta todavía con la autorización federal necesaria para operar bajo un esquema de cooperación con agencias estadounidenses y recordó que cualquier colaboración internacional en materia de seguridad debe pasar por los canales establecidos con la Secretaría de Relaciones Exteriores y las instancias federales correspondientes.
El señalamiento no apareció de la nada. Apenas un día antes, Sheinbaum había cuestionado públicamente cómo fue posible que Kuri invitara al representante estadounidense a colocar la primera piedra de una academia internacional sin convocar a las principales dependencias federales encargadas de seguridad y política exterior: “No invitaron a la Defensa, no invitaron al gabinete de seguridad federal, no invitaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores; sí invitó al embajador de Estados Unidos” –reclamó la presidenta para después pedir a la cancillería contactar tanto al gobernador como al diplomático estadounidense para aclarar el alcance del proyecto.
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Después de los cuestionamientos apareció un documento que parecía darle un respiro al gobernador. El oficio, firmado por Mauricio Kuri, está fechado el 23 de septiembre y fue recibido por la Secretaría de Relaciones Exteriores el 25 de septiembre a las 9:30 horas. En él, el gobierno de Querétaro sí notifica que Ronald Johnson visitaría la entidad el 2 de octubre para tratar “diversos temas de interés común”. Hasta ahí, aparentemente, todo en orden.
El problema está en lo que se lee en el propio documento: el gobierno estatal aseguró a la cancillería que la visita tendría efectos protocolarios y que no implicaría mecanismos directos de cooperación internacional en materia de seguridad o procuración de justicia. Sin embargo, durante esa visita no hubo únicamente saludos y fotografías protocolarias. Como ahora se sabe, Kuri y Johnson participaron en la colocación de la primera piedra de una academia que, de acuerdo con la propia Fiscalía General del Estado de Querétaro, busca fortalecer la cooperación internacional en seguridad y contempla capacitación, tecnología e intercambio institucional.
La fiscalía queretana incluso informó que Johnson calificó el proyecto como una colaboración “sin precedentes” entre Estados Unidos y Querétaro, y habló de compartir capacitación, tecnología e inteligencia entre instituciones. ¿No que “solo venía de visita”, Kuri?
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La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó posteriormente que sí había recibido el aviso sobre la presencia del embajador, pero precisó que no se le informó que durante esa visita se concretaría un proyecto de cooperación internacional en seguridad. La Cancillería explicó que, conforme a la legislación mexicana, los proyectos de capacitación o cooperación en seguridad con gobiernos extranjeros deben ser sometidos al Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANSEG), órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional.
De acuerdo con la postura difundida por la cancillería, la academia sí constituye un proyecto que contempla cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero y, por tanto, debe pasar por esa revisión antes de operar bajo dicho esquema. La SRE informó además que Roberto Velasco estableció comunicación con el gobierno de Querétaro y ofreció acompañamiento institucional para realizar las gestiones correspondientes.
Según la información difundida por las propias autoridades queretanas, la instalación será la primera de su tipo en México y América Latina especializada en capacitar a cuerpos policiales para detectar e interceptar drogas, armas, dinero de procedencia ilícita y otras formas de contrabando. El gobierno estatal prevé que esté lista en 2027.
Además del gobernador y el embajador estadounidense, en el evento participaron autoridades de distintos niveles de gobierno. La presencia de funcionarios federales en la ceremonia, sin embargo, no sustituye el procedimiento institucional requerido para establecer esquemas formales de cooperación internacional en seguridad.
Meses atrás, el gobierno federal tuvo que intervenir después de conocer la participación de personal estadounidense en acciones de seguridad vinculadas con el gobierno de Chihuahua, encabezado por Maru Campos. El 22 de abril, Sheinbaum recordó que la cooperación de gobiernos estatales con autoridades extranjeras en materia de seguridad no puede realizarse directamente y que debe pasar por el gobierno federal. Un día después reiteró: “Cualquier colaboración con un gobierno de un estado tiene que pasar necesariamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores”. Ante las acciones de Campos, el gobierno mexicano incluso envió una nota diplomática de extrañamiento y pidió aclaraciones sobre las condiciones bajo las cuales se había realizado la colaboración.
Sheinbaum ha insistido en que México mantiene cooperación con Estados Unidos en seguridad, pero bajo una regla central: coordinación sin subordinación y mediante los mecanismos oficiales establecidos. Kuri tendrá ahora que completar los procedimientos solicitados si pretende que la academia opere con participación o capacitación de agencias estadounidenses.
El mensaje ya se había dicho con todas sus letras desde Palacio Nacional: con Estados Unidos se coopera, sí, pero no cada gobernador por su cuenta. Maru Campos ya había estrenado el jalón de orejas y ahora Kuri se apuntó a la lista. Porque avisar que viene el embajador no es lo mismo que pedir permiso para montar cooperación en seguridad. Los gobernantes tendrán que tener cautela y leer las reglas antes de presumir una academia “única en América Latina”.