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MOVILIDAD
No todos los puentes elevados facilitan el paso de las personas. Hoy una herramienta permite evaluar cuándo es posible reemplazarlos por cruces más seguros y accesibles.
Las estructuras que obligan a subir largas escaleras, recorrer rampas extensas o enfrentar obstáculos para atravesar una avenida son conocidas por organizaciones de movilidad como puentes antipeatonales. Para identificar cuáles podrían sustituirse por cruces seguros a nivel de calle, Liga Peatonal, una red dedicada a defender los derechos de quienes caminan, desarrolló una calculadora digital que permite evaluar estas estructuras mediante criterios técnicos y de accesibilidad.
De acuerdo con Liga Peatonal, se trata de una estructura elevada que, aunque busca separar a peatones y vehículos, puede dificultar el desplazamiento de adultos mayores, personas con discapacidad, niñas, niños y quienes llevan carriolas. El problema resulta especialmente relevante en zonas cercanas a hospitales, escuelas y otros servicios públicos, donde la accesibilidad es indispensable. En contraste, un cruce peatonal seguro debe facilitar el desplazamiento de las personas sin imponer obstáculos innecesarios ni exponerlas al tránsito vehicular.
Con el propósito de impulsar cruces más seguros y accesibles, Liga Peatonal desarrolló el Índice de Factibilidad de Cruce Seguro (IFCS), una herramienta que permite evaluar la posibilidad de sustituir puentes antipeatonales existentes. Su funcionamiento considera aspectos como la ubicación, el número de carriles, la velocidad de los vehículos, la cercanía de semáforos y las condiciones de banquetas, escaleras, rampas e iluminación. También toma en cuenta la presencia de hospitales y escuelas. A partir de estos datos, la calculadora determina qué tan viable sería reemplazar la estructura por un cruce a nivel de calle, priorizando la seguridad y accesibilidad de quienes caminan.
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Los resultados se expresan en una escala de 0 a 100 puntos, que permite identificar qué tan viable es sustituir un puente antipeatonal. Las estructuras que obtienen de 0 a 30 puntos se clasifican en las que sustituir el puente presenta mayores dificultades técnicas; aquellas con 31 a 60 puntos son vialidades que requieren de adecuaciones viales previas para asegurar el cruce a nivel viable y seguro, mientras que las de 61 a 100 puntos son puentes más fáciles y viables de sustituir de forma inmediata o a corto plazo.
La calculadora tiene su origen en Morelia, Michoacán, donde la organización Bicivilízate evaluó 56 puentes mediante una metodología que permitió sustentar la sustitución de dos estructuras por cruces a nivel de calle. Posteriormente, Liga Peatonal adaptó el sistema para facilitar su uso en otras ciudades. La herramienta fue presentada el 6 de mayo de 2026 y está disponible para ciudadanos, organizaciones y autoridades.
El objetivo no consiste en retirar puentes sin control, sino en cambiar la manera de diseñar las calles para que cruzar una avenida no represente una carrera de obstáculos y que la seguridad vial considere las necesidades de quienes caminan, no solamente la circulación de los automóviles.