Lunes, 2 De Noviembre De 2026 | CDMX

Cultura

México no olvida a sus muertos; presidenta llama a preservar la tradición que nos da identidad 

Entre flores de cempasúchil, veladoras y recuerdos, la presidenta destacó el valor de una de las celebraciones más representativas del país, en la que la ausencia se transforma en memoria y el amor parece vencer al tiempo.

México no olvida a sus muertos; presidenta llama a preservar la tradición que nos da identidad 

En México, la muerte no siempre significa una despedida definitiva. Aquí tiene aroma a cempasúchil, sabor a pan de muerto y un lugar reservado en la mesa. En medio de una de las celebraciones más emblemáticas y significativas para los mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un llamado a preservar el Día de Muertos, una tradición que atraviesa generaciones y mantiene vivo el vínculo con quienes ya no están.

A través de un mensaje difundido el 1 de noviembre en sus redes sociales, la mandataria destacó que conservar estas costumbres también significa reconocer la herencia de los pueblos originarios y la riqueza cultural que distingue a México. Desde Palacio Nacional, compartió imágenes de la elaboración de una ofrenda y recordó que los altares no solamente representan una ceremonia, sino una manera de transmitir historias, afectos y conocimientos de una generación a otra.

Entre flores, fotografías y alimentos tradicionales, Sheinbaum mostró parte de los preparativos de la ofrenda instalada en Palacio Nacional, donde participó en su elaboración y explicó el significado de sus elementos. La presidenta destacó que las fotografías, las anécdotas y los platillos favoritos de los seres queridos permiten mantener presentes sus historias, incluso después de su partida.

La mandataria también resaltó el valor del cempasúchil, cuyo nombre proviene del náhuatl y que, para los antiguos mexicas, estaba relacionado con el sol. De acuerdo con la tradición, su color y aroma permiten guiar simbólicamente a las almas de regreso a casa, una creencia que permanece viva en los altares mexicanos y que forma parte de la riqueza espiritual de esta celebración.

Te puede interesar:

Cine de terror en el Panteón de Dolores

El mensaje presidencial colocó en el centro una idea que ha acompañado a esta festividad durante generaciones: recordar también es una forma de mantener viva la memoria. Más allá de los altares monumentales y las celebraciones públicas, el Día de Muertos conserva su significado más íntimo en los hogares, donde cada fotografía tiene una historia y cada ofrenda representa una forma de reencontrarse con quienes dejaron huella.

Una tradición que México heredó al mundo

La importancia de esta celebración trasciende las fronteras nacionales. En 2008, la UNESCO inscribió las fiestas indígenas dedicadas a los muertos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, después de haberlas reconocido en 2003. Este reconocimiento destaca una tradición que reúne creencias de los pueblos originarios y elementos de la religión católica, con expresiones distintas en cada región del país.

Desde los altares monumentales de Huaquechula, en Puebla, hasta las celebraciones de comunidades michoacanas, el Día de Muertos demuestra que no existe una sola manera de recordar. Hay quienes reciben a sus difuntos con música, quienes encienden veladoras frente a sus fotografías y quienes preparan el platillo que alguna vez fue su favorito. En cada gesto permanece una misma intención: conservar el recuerdo y transmitir a las nuevas generaciones el significado de una tradición profundamente mexicana.

Te puede interesar:

¡Cuidado! Perros y gatos son robados para rituales en Día de Mu...

El llamado de Sheinbaum se suma a esa tarea de preservación cultural, al colocar el valor de las ofrendas y la herencia de los pueblos originarios en el mensaje presidencial. Porque en México, los ausentes vuelven a tener un lugar en casa el 1 y el 2 de noviembre, y el Día de Muertos nos recuerda que hay historias capaces de sobrevivir incluso a la despedida.