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Gobierno
No se descarta que el siniestro pueda estar relacionado con un intento de atentado contra el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, luego de que se encontrara información sobre los vuelos del mandatario en teléfonos asegurados.
Lo que comenzó como la investigación de un accidente aéreo en Nayarit tomó un giro mucho más delicado luego de que las autoridades del estado investigaron si el desplome de una aeronave utilizada ocasionalmente por el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero podía estar relacionado con una acción deliberada. La fiscal general del estado, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, confirmó que un posible atentado es una de las líneas abiertas, aunque dejó claro que todavía no existe una conclusión y también se analizan hipótesis como una falla mecánica o las condiciones meteorológicas.
La aeronave, despegó la tarde del domingo 4 de octubre del Aeropuerto Internacional Amado Nervo, en Tepic, con destino a Aguascalientes. A bordo viajaban únicamente el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas, quienes murieron en el siniestro. El gobernador no viajaba en el avión.
Los restos fueron encontrados cerca de la comunidad de Los Mezquites, en una zona serrana de Ixtlán del Río y de difícil acceso, en donde supuestamente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene prevalencia. El procesamiento especializado del sitio quedó bajo competencia federal por tratarse de un hecho relacionado con aeronáutica.
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La sospecha de un posible ataque no surgió únicamente por el lugar donde cayó la aeronave. Semanas antes, durante la detención de un presunto integrante del crimen organizado identificado como “Talibán II”, fueron asegurados cinco teléfonos celulares. Al revisar los dispositivos, los investigadores localizaron información relacionada con traslados de funcionarios estatales, incluidos horarios, matrículas de aeronaves y nombres de quienes abordarían algunos vuelos.
Heredia Verdugo explicó que entre esos datos aparecían vuelos utilizados por Navarro Quintero, tanto privados como comerciales. La aeronave que cayó el domingo era una de las que el mandatario utilizaba de manera ocasional. Este hallazgo es uno de los elementos que llevó a la fiscalía estatal a mantener abierta la posibilidad de que el gobernador pudiera haber sido un objetivo.
En septiembre, la propia fiscalía de Nayarit informó que ciertos trabajos de inteligencia habían permitido detectar un presunto plan para atentar contra Navarro Quintero y contra la propia fiscal estatal. En ese momento se señaló que el ataque habría sido planeado para ejecutarse en una vía carretera y que varias personas fueron detenidas durante las investigaciones.
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La información extraída de los celulares asegurados también permitió conocer datos sobre posibles movimientos delictivos y vigilancia de las rutas utilizadas por funcionarios. Por ello, Heredia Verdugo ha insistido en que la investigación del desplome no se cerrará hasta determinar si existe algún vínculo entre esos antecedentes y lo ocurrido el domingo.
La fiscalía de Nayarit realizó las primeras diligencias y mantiene abiertas sus investigaciones relacionadas con posibles actividades delictivas, pero la parte técnica del accidente corresponde a las autoridades federales. Heredia Verdugo explicó que su institución recibió la solicitud de colaboración para apoyar en la preservación, recolección y procesamiento de indicios en el lugar del siniestro, mientras que la Fiscalía General de la República deberá intervenir por tratarse de un accidente aeronáutico.
Será el análisis pericial el que determine si el Cessna cayó por una falla, por factores meteorológicos o si existe evidencia que permita sostener una hipótesis distinta. Mientras tanto, el hallazgo de información sobre los vuelos del gobernador en teléfonos atribuidos a un presunto operador criminal convirtió lo que inicialmente parecía un accidente en una investigación con una pregunta mucho más grave: ¿quién sabía de antemano qué aeronaves utilizaba Miguel Ángel Navarro y para qué quería esa información?