Te puede interesar:
La inquietante historia real detrás de Monstruo: La historia de ...
Entretenimiento
No será fácil despedirse de un cantante que se ha convertido en la banda sonora de generaciones enteras. Sin embargo, este 2 y 3 de octubre saldará una deuda pendiente con un país que le ha entregado el corazón.
Elton John le dice adiós a México FOTO: @eltonjohn
¿Tiene Elton John una deuda con México? Por lo menos, una presentación pendiente, sí. Así que, después de 14 años, este 2 y 3 de octubre el cantante saldará esa deuda con un país que ya se ha rendido a sus pies y que lo espera, además, con los brazos abiertos. Pero antes de entrar en detalles sobre su despedida, “Farewell to Mexico”, hagamos un recuento de las veces que Elton ha pisado este país.
Sabemos que esta presentación es la crónica de un concierto anunciado. Y es que en 2018 el cantante anunció su gira de despedida, “Farewell Yellow Brick Road”, que contemplaba presentaciones en México y otros países de Latinoamérica, pero la pandemia de Covid-19 obligó a cancelar y posponer numerosos conciertos. Tuvieron que pasar ocho años para que aquel concierto se volviera realidad en México.
Pero vayamos hacia atrás. El enamoramiento de Elton John con nuestro país no es nuevo, pues hace ya 34 años el músico se presentó por primera vez en el entonces Estadio Azteca, con dos conciertos correspondientes a su gira “The One Tour”. Lo de Elton y México fue amor a primera vista. El primer encuentro se realizó en noviembre de 1992, cuando el cantante aterrizó en el Estadio Azteca con “The One Tour”. Fueron dos conciertos, el 13 y 14 de noviembre. La segunda noche reunió a unas 90 mil personas para las que interpretó 24 canciones. Era otro México y también otro Elton: acababa de asumir públicamente su identidad como hombre gay y ese mismo año había creado la Elton John AIDS Foundation.
En 2001 regresó a un escenario insólito: el alcázar del Castillo de Chapultepec, en un concierto benéfico que, además, provocó una discusión pública sobre el uso de un recinto histórico para un espectáculo de cultura popular. La entonces presidenta de Conaculta, Sara Bermúdez, defendió la presencia del británico, calificándolo como uno de los grandes músicos de la cultura popular.
Te puede interesar:
La inquietante historia real detrás de Monstruo: La historia de ...
En 2009 volvió a elegir un edificio histórico: el Colegio de las Vizcaínas, donde ofreció un recital benéfico ante unas 1,550 personas. “Your Song”, “Daniel”, “Rocket Man”, “Tiny Dancer”, “Philadelphia Freedom” y “Candle in the Wind” formaron parte del repertorio de aquella noche.
Y en 2010 ocurrió una de las imágenes más extravagantes de su relación con México: Elton John tocando en Chichén Itzá. Unas seis mil personas asistieron al concierto, precedido incluso por el derrumbe parcial de la estructura del escenario y una ceremonia maya de “desagravio”. El espectáculo fue grabado para la televisión nacional. Ese mismo año también se presentó en el Centro Fox, en Guanajuato, ante más de siete mil personas. Los registros de conciertos consignan, además, actuaciones en Veracruz y, posteriormente, Guadalajara.
Su último encuentro con el público capitalino ocurrió en 2012, con dos presentaciones junto al percusionista Ray Cooper en el Auditorio Nacional. Desde entonces, han pasado 14 años, pero este octubre está de regreso para dar el adiós definitivo.
Y aunque Elton terminó su gira “Farewell Yellow Brick Road” en 2023, regresará a nuestro país el viernes 2 y sábado 3 de octubre al Estadio Banorte de la Ciudad de México. Su página oficial recalca que serán presentaciones independientes y que preparó un repertorio especial exclusivamente para el público mexicano, basado en éxitos de toda su carrera y favoritos de los fans. La pandemia impidió que la gira de despedida llegara a Latinoamérica, pero el propio Elton ha dicho que siempre lamentó que México quedara fuera y que, por eso, este regreso tiene un significado particular.
Te puede interesar:
Entre monstruos, acertijos y viajes en el tiempo: Detective Enigm...
Los boletos tienen un rango oficial de 990 a 16 mil pesos más cargos, además de paquetes VIP que pueden incluir lugares preferentes, experiencias fotográficas junto al piano, hospitalidad previa al espectáculo y mercancía especial.
Pero ¿qué significa Elton John para la cultura popular? Elton John convirtió algo que durante décadas se exigió ocultar: la diferencia, en espectáculo. Sus lentes imposibles, lentejuelas, plataformas, plumas, colores, disfraces y una teatralidad deliberadamente excesiva ayudaron a dinamitar la idea de cómo debía verse una estrella masculina del rock. Y debajo de todo aquel artificio había algo que impidió que se convirtiera simplemente en extravagancia: las canciones: “Your Song”, “Rocket Man”, “Tiny Dancer”, “Goodbye Yellow Brick Road”, “Daniel”, “Bennie and the Jets”, “Don’t Go Breaking My Heart”, “I’m Still Standing”, “Sacrifice” y “Candle in the Wind”…
Su obra atraviesa el rock, el pop, el glam, la balada, el soul y la música para cine y teatro. El Rock & Roll Hall of Fame lo incorporó en 1994 y resume justamente esa dualidad: grandes himnos, baladas y una exuberancia visual extraordinaria. Además, consiguió algo poco común: sobrevivir culturalmente a varias generaciones. Quien lo conoció en los setenta tiene un Elton; quienes crecieron en los noventa pueden asociarlo con The Lion King; generaciones posteriores llegaron a él mediante Rocketman, colaboraciones contemporáneas y la reapropiación permanente de su catálogo.
Este año se cumplen 50 años de su histórica salida pública del clóset. En 1976, cuando estaba en la cima de su fama, Elton declaró en una entrevista con Rolling Stone que era bisexual. Hay que dimensionar la fecha: ocurrió décadas antes de que declararse LGBT+ resultara habitual entre las grandes estrellas internacionales. En 1992 habló ya públicamente de sí mismo como gay.
Su trayectoria también pasó por contradicciones, adicciones, un matrimonio con una mujer, miedo y dificultades para asumir plenamente su identidad. Precisamente ahí puede encontrarse parte de su resonancia queer: Elton no representa una salida del clóset perfecta; representa el largo y, a veces, doloroso proceso de aprender a vivir públicamente como uno mismo.
En 1992, Elton John llegó al Estadio Azteca por primera vez. Era el año en que fundó su organización contra el sida y un momento en el que la epidemia seguía asociándose socialmente con miedo, muerte, prejuicio y homosexualidad. Treinta y cuatro años después, regresa al mismo estadio, hoy Estadio Banorte, para despedirse de México. Y el cantante está tan listo que ha puesto su amor por escrito: “Ciudad de México siempre ha ocupado un lugar especial en mi corazón. Me decepcionó mucho que la pandemia me impidiera hacer la gira de despedida por Latinoamérica, lo que hace que este regreso sea especialmente significativo. Estoy emocionado de poder compartir finalmente este momento tan especial con mis fans después de tantos años”.