Te puede interesar:
Puertas abiertas al ciudadano, filtros para la prensa: la otra ca...
Gobierno
Los ánimos se caldean un día después de que ex trabajadores de Luz y Fuerza desprendieran la cabeza de la estatua del ex presidente en Los Pinos.
La estatua de Felipe Calderón ya estaba en el suelo desde hacía más de un año. Ahora, además, quedó sin cabeza y con una denuncia penal de por medio. Este 1 de octubre, el abogado Roberto Gil Zuarth informó que presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por los hechos ocurridos un día antes en el Complejo Cultural Los Pinos, donde ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro golpearon la escultura del expresidente hasta desprenderle la cabeza a manera de protesta. La pieza, realizada por Ricardo Ponzanelli, había sido derribada previamente por la caída de un árbol en julio de 2025.
Gil Zuarth sostuvo que los hechos no deben quedarse únicamente en una condena pública. Según explicó, la denuncia busca que la FGR investigue quiénes participaron en el ingreso al recinto federal y en los daños a la obra, para que los responsables sean plenamente identificados. También cuestionó la actuación del personal del recinto y planteó que deberá investigarse cómo ingresó el grupo a Los Pinos y bajo qué condiciones ocurrió la protesta.
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó clara su posición durante la conferencia mañanera de hoy, 1 de octubre, afirmando que condena tanto los daños a la estatua como la manera en que los manifestantes ingresaron a Los Pinos. “No estoy de acuerdo con ningún acto que represente violencia” –señaló, e incluso consideró que la forma de actuar podía parecer una provocación.
Te puede interesar:
Puertas abiertas al ciudadano, filtros para la prensa: la otra ca...
Pero la Presidenta tampoco dejó pasar el motivo de la protesta. Sheinbaum recordó la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, decretada durante el gobierno de Calderón en 2009 y aseguró que entiende el enojo de quienes perdieron su fuente de trabajo. Calificó aquella decisión como “una barbaridad” y sostuvo que el cierre tuvo razones políticas, aunque insistió en que ningún agravio justifica actos violentos.
La historia de la escultura tomó relevancia desde el pasado 15 de julio. Según Gil Zuarth, se solicitó formalmente a las autoridades culturales autorización para ingresar al recinto y restaurarla con recursos privados. Él mismo había señalado que particulares cubrirían los costos de reconstrucción y reinstalación de la pieza. Sin embargo, ante la supuesta falta de respuesta por parte de las autoridades, el abogado terminó promoviendo un amparo para obligar a las mismas a contestar. Y cuando parecía que la discusión jurídica era simplemente levantar o no levantar la efigie de Calderón, apareció este nuevo problema y hoy se discute también quién responde por haberlo dejado, literalmente, sin cabeza.
Te puede interesar:
Iniciativa del Congreso de la CDMX busca enseñar a los alumnos a...