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Medio ambiente
Lo que comenzó como un sueño para transformar espacios olvidados hoy inspira a otras ciudades del mundo. La ONU reconoció el modelo de las Utopías impulsado por Clara Brugada, una iniciativa que busca demostrar que la salud, la cultura, el deporte y el bienestar no deben ser privilegios, sino derechos al alcance de todos.
Hay premios que se entregan a una persona, pero cuyos verdaderos protagonistas son comunidades enteras. Esta vez, el reconocimiento tiene mucho de esperanza, de barrios que recuperaron sus espacios y de familias que encontraron oportunidades donde antes había abandono. Lo que nació en Iztapalapa como una apuesta por transformar la vida cotidiana llegó hasta Naciones Unidas y hoy coloca a la Ciudad de México como un referente internacional de urbanismo social.
El domingo 25 de octubre, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, recibió el Pergamino de Honor de ONU-Hábitat, uno de los reconocimientos internacionales más prestigiosos en materia de desarrollo urbano, durante la inauguración de la Utopía La Soberana, en la alcaldía Gustavo A. Madero. La distinción reconoce su trabajo en la creación de espacios gratuitos donde la salud, los cuidados, la educación, el deporte y la cultura se convierten en oportunidades reales para la población.
ONU-Hábitat es el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, organismo internacional encargado de promover ciudades inclusivas, seguras y sostenibles. Su misión parte de una idea fundamental: una ciudad no puede considerarse verdaderamente desarrollada si sus habitantes carecen de servicios básicos, espacios públicos dignos y oportunidades para mejorar sus condiciones de vida.
Desde 1989, este organismo entrega el Pergamino de Honor (Scroll of Honour) para distinguir iniciativas que contribuyen a mejorar la vida urbana. El galardón reconoce proyectos que combaten la desigualdad, fortalecen las comunidades y ofrecen soluciones para construir ciudades más humanas. Clara Brugada fue seleccionada entre las personas galardonadas de 2025, en una edición que recibió 141 candidaturas internacionales; la entrega del reconocimiento en la capital mexicana ocurrió este 25 de octubre de 2026.
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La verdadera importancia de esta distinción va más allá de una fotografía o una ceremonia oficial. Naciones Unidas reconoció una forma de entender el desarrollo urbano donde construir una ciudad mejor no significa únicamente levantar edificios, sino garantizar que sus habitantes tengan acceso a servicios y oportunidades, sin importar cuánto dinero ganen o en qué colonia vivan.
La entrega del reconocimiento coincidió con la inauguración de La Soberana, una nueva Utopía ubicada en el Deportivo Hermanos Galeana, en Gustavo A. Madero. El gobierno capitalino informó que destinó 300 millones de pesos para intervenir 91,377 metros cuadrados y habilitar más de 80 espacios destinados a la salud, los cuidados, la recreación, la cultura y el deporte, con servicios de acceso gratuito para la población.
El complejo cuenta con consultas de medicina familiar, geriatría, ginecología y odontología, además de mastografías, estudios de laboratorio y atención al bienestar emocional. También dispone de albercas, gimnasio, ring de boxeo, canchas deportivas y espacios destinados a actividades culturales. La intención es que servicios que tradicionalmente representan un gasto importante para las familias puedan encontrarse en un mismo lugar y sin costo.
Y quizá esa sea la parte más humana de este proyecto, pues para una madre trabajadora, contar con servicios de cuidado puede significar la posibilidad de conservar su empleo; para una persona adulta mayor, recibir atención cerca de casa puede representar tranquilidad, y para una niña que nunca ha tenido acceso a clases de arte o natación, estos espacios pueden convertirse en la primera oportunidad de descubrir su talento.
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Pero La Soberana también tiene lugar para la imaginación, pues incluye una biblioteca, aulas digitales, talleres artísticos, un auditorio para más de 400 personas y una carpa de circo con capacidad para 800 espectadores. Durante la inauguración, Brugada propuso mantener algunas instalaciones abiertas hasta las 23:00 horas, particularmente las deportivas, para facilitar su aprovechamiento después de las jornadas laborales.
La mandataria capitalina señaló que el acceso gratuito a estos servicios podría representar un ahorro superior a $10,000 pesos mensuales para una familia trabajadora, aunque no presentó una metodología pública que permita comprobar esa estimación. Más allá de la cifra, el objetivo del proyecto es reducir barreras económicas y acercar servicios que muchas personas difícilmente podrían pagar de manera privada.
Una de las razones por las que el reconocimiento de ONU-Hábitat resulta especialmente significativo es que el modelo de las Utopías comenzó a despertar interés fuera de México. Durante la ceremonia, Clara Brugada destacó el caso de Quito, Ecuador, donde recientemente fue inaugurado un espacio inspirado en esta iniciativa mexicana, denominado Quitopía.
El ejemplo muestra cómo una experiencia comunitaria desarrollada inicialmente en Iztapalapa puede convertirse en referencia para otras ciudades que enfrentan problemas de desigualdad y acceso limitado a los servicios. El reconocimiento internacional no significa que todos estos desafíos estén resueltos, pero sí demuestra que las políticas públicas construidas desde los barrios pueden aportar ideas valiosas al debate mundial sobre el futuro de las ciudades.
Brugada también recordó que la Ciudad de México será sede del Foro Urbano Mundial de ONU-Hábitat en 2028, un encuentro internacional dedicado a discutir los retos del desarrollo urbano. Para entonces, su administración proyecta contar con 50 Utopías concluidas, como parte de una meta de 100 espacios durante su gestión.
De esta forma un proyecto que arrancó en los barrios de Iztapalapa logró llegar hasta Naciones Unidas y comenzar a inspirar iniciativas fuera del país. Una historia que recuerda que las grandes transformaciones no siempre nacen en los lugares más privilegiados; algunas comienzan precisamente donde las oportunidades han sido más escasas.