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Nación
En medio de la escasez del recurso y las exigencias de Washington, el gobierno mexicano alcanzó la cuota anual sin comprometer, según la Cancillería, el abastecimiento de las comunidades fronterizas.
En total, entre abril y julio de 2025, México ha entregado 308 millones de metros cúbicos de agua a Estados Unidos. Crédito: Especial Grupo Reforma
México cumplió con la entrega de aproximadamente 431.7 millones de metros cúbicos de agua del río Bravo a Estados Unidos, pese a la sequía extrema que afecta a la región fronteriza. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum cerró el 24 de octubre el primer año del ciclo 37 del Tratado de Aguas de 1944, tras meses de negociaciones y tensiones diplomáticas por la distribución del recurso.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que el cumplimiento fue posible gracias a la coordinación de distintas dependencias federales y al plan técnico acordado con Washington el pasado 3 de febrero. La Cancillería aseguró que las entregas se realizaron sin comprometer el consumo humano ni la producción de alimentos, en particular en las comunidades fronterizas, donde el agua también es indispensable para la agricultura.
Desde Estados Unidos, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, reconoció el cumplimiento mexicano, aunque advirtió que todavía existen compromisos pendientes por atender. La exigencia estadounidense se relaciona con el déficit acumulado durante el ciclo anterior, afectado por condiciones extraordinarias de sequía. La SRE ha explicado que el propio tratado contempla mecanismos para reponer estos faltantes durante el siguiente periodo de cinco años, que concluirá en octubre de 2030.
El acuerdo representa un avance en la cooperación bilateral, especialmente después de las presiones comerciales del presidente Donald Trump por las entregas de agua. Sin embargo, el desafío continúa: México deberá mantener sus compromisos internacionales mientras protege el abastecimiento de su población y las actividades productivas, en una cuenca donde cada vez resulta más difícil administrar el recurso disponible.
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